Buscar Pareja - Agencia Matrimonial - Grupos de Amistad


 
 
 


 


La comunicación no verbal
 
Comportamientos durante el galanteo

Como se ha comentado en el apartado anterior, cuando una persona del sexo opuesto o del mismo sexo - en el caso de los homosexuales- se comunica a este nivel, se producen unos cambios sutiles en su organismo que parecen "embellecerla" para atraer a la otra persona. Entre estos cambios podemos señalar que la mirada brilla, la piel adquiere más color o se vuelve más pálida, el labio inferior se hace más pronunciado, la postura se pone más recta, disminuye el vientre prominente y los músculos de las piernas se tensan. Otro hecho evidente que se da es un mayor estímulo para arreglarse. Así, mientras que las mujeres pueden jugar con el cabello o arreglarse la ropa, el hombre se puede pasar la mano por el pelo, puede tirar de sus calcetines o arreglarse la corbata.

A medida que el noviazgo avanza, una importante señal que se da es la reiteración de miradas rápidas o prolongadas a los ojos del otro. También se pueden observar otros comportamientos como una aproximación sensible a la otra persona. También podríamos observar que mediante la posición de brazos y piernas, se realiza una barrera personal que exclusivamente rodea a las dos personas enamoradas. Al mismo tiempo se pueden adoptar actitudes provocativas como que la mujer cruce las piernas, dejando entrever parte del muslo, o que proceda a acariciarse lentamente el muslo o el tobillo. A pesar de que los comportamientos que utilizamos durante el noviazgo están ligados a factores culturales y por lo tanto, están sujetos a importantes variaciones según el lugar en el que vivamos, se han encontrado unas características universales que también se pueden ver en los animales. Los estudios de Kendon, que realizó a través de analizar parejas filmadas en parques públicos, le hicieron llegar a las siguientes conclusiones:

En un noviazgo, en primer lugar, la mujer actuaría de una manera determinada para exhibir su sexualidad con el fin de atraer al hombre, y después le tranquilizaría con comportamientos infantiles como pueden ser miradas tímidas, gestos suaves e infantiles. El hombre, en un principio, también daría muestras de su masculinidad, por ejemplo poniéndose erguido y haciendo gestos más agresivos, y después también la tranquilizaría con un comportamiento más infantil.

De la misma manera, el noviazgo que se da en el comportamiento animal está en función del peligro real que puede comportar el mismo. En un primer momento, tanto el macho como la hembra tienen que atraer sexualmente a su compañero, razón por la que mostrarán sus características diferenciadoras sexuales; pero en un segundo momento, se tiene que conseguir que el compañero deje de temer un contacto más próximo, como una amenaza, por ejemplo, ya que si no es así, pueden recibir un ataque furioso por parte del miembro que desconfía. Para conseguirlo, a veces, utilizan el recurso de imitar a las crías más jóvenes, buscando la confianza del otro. Es el caso del macho hámster que cuando seduce imita el grito de las crías.

Aunque los humanos no tenemos miedo de arriesgar nuestra vida cuando estamos en un noviazgo, sí que es cierto que éste comporta determinados riesgos emocionales. Así que podemos establecer una relación entre el comportamiento que se da en el noviazgo de los animales y el que hacemos los humanos.


 

 
 
                        
                         e-mail: info@mai-sol.com
                         teléfono: 902 10 14 93
 
 
 

Mapa Web     Buscar Pareja     Agencia matrimonial     Quiénes somos     Dónde estamos     Cómo trabajamos     Grupos de amistad
Barcelona     Terrassa     Aragón     Vigo     Sabadell     Granada     Málaga     Palma     A Coruña     Felanitx     Granada    
Mai-sol es el único responsable de los contenidos de este sitio web. Clic-Telematica tiene únicamente responsabilidad técnica Desarrollado por Clic Telemática © 2005
.:: Powered by Clitel WebSite Pro 7.0 ::.